Hola, amigos míos de La Coctelera! Primero, muchas gracias por sus comentarios de preocupación. Estoy bien, sólo un poco ocupada, y no, no he abandonado el blog para nada. Mil disculpas por mi larga ausencia, lo que pasa es que American Girl tiene otra identidad secreta de bloguera "seria" y le han pedido que escriba para un nuevo blog. Encima, American Girl intenta lograr levantar su propio negocio, que va más o menos agarrando ritmo. Así que entre tres blogs, un negocio y la depresión que me entró al ver mi estado natal arrebatado por el huracán, me perdí un poco. Pero aquí estoy.
Os cuento que por aquí se empiezan a ver las pistas de que esta tragedia que acabamos de vivir, y la tragedia del gobierno que sufrimos todos los días, se está yendo poco a poco de las mentes americanas. Las imagenes ya no son tan impactantes, van sacando más agua de las calles de Nueva Orleans, las cifras de los muertos son menos de lo esperado y hasta empiezan a hablar de poder hacer el Mardi Gras el próximo año.
Los americanos me han impresionado bastante con su generosidad durante esta situación. En mi nativo sur, a pesar de las divisiones de raza que se volvieron muy claras cuando pegó fuerte esta tormenta, también me sorprendí con las personas que abrieron las puertas de sus hogares para ayudar a otros seres humanos, y que llegaron a hacer con pocos recursos más de lo que podía hacer o QUERÍA hacer el gobierno más poderoso del mundo.
A pesar del corazón grande que se dejó ver en las personas comunes de este país, como una americana no-típica, reconozco que el recuerdo de esta tragedia, igual que los errores mortales que cometieron los que dicen protegernos, se nos irá pronto. Somos así.
En México, siguen recordando cada 2 de Octubre la masacre del año 68 en que murieron cientos de estudiantes en una manifestación en la Plaza Tlatelolco. Lo recuerdan porque saben que si no lo hacen, puede volver a suceder.
En España, cuando el Prestige vertió petróleo por las aguas de Galicia, los españoles salieron a la calle en protesta. También después del 11-M.
Nosotros no. Yo soy lo más de izquierdas que te puedes imaginar, y yo no salgo a la calle. Nadie lo hace. Si lo hiciera, sería la única. No está en nuestra cultura, o si estuviera, se fue con los años 60.
Faltan 3 años para las elecciones. Dudo que después de 3 años recordaremos la mayoría las caras de las víctimas que padecían y morían en las calles y en los campos de nuestra zona del golfo. Recordaremos menos, porque en esta batalla, muchos no se vieron reflejados. Vieron a gente pobre, diferente, NEGRA que vivían en, cómo decían mucho periodistas, "algo parecido al tercer mundo". No es el 11 de septiembre, porque en esta batallas no había enemigo, y muchos no pensaron "ése pude haber sido yo..."
Ahora el impresentable del Pat Robertson dijo que fueron "malinterpretadas" sus palabras. Si no tienes valor, por qué dices estas estupideces en la tele entonces sólo para retractarlas luego? Ya sabía que en dos o tres días iba a venir la "disculpa".
Hablando otra vez de StatCounter, ese invento que nos permite saber de dónde vienen las personas visitan nuestro blogs y páginas web, quiero compartir con vosotros la lista de keywords que la gente ha utilizado para llegar a mi blog. Por qué? Porque me divierte.
Todos mis posts contienen las palabras INCREÍBLE y NO ME LO PUEDO CREER, así que siguiendo mi típico estilo os cuento algo que leí hoy en el New York Times.
Bueno, rompiendo un poco con el tema de este blog (esto no viene de EEUU), quería postear esta nota porque me parece increíble que alguien haría algo tan ridículo sólo por aparecer en el libro Guinness.
No sé por qué me sigue sorprendiendo esta historia. Creces con la idea de que los los médicos, los curas y los periodistas tienen el derecho de proteger la identidad de las personas que comparten información con ellos.
Tengo StatCounter, un invento maravilloso que me cuenta quíen visita mi blog y a través de qué keywords de Google o de Yahoo! lo hacen. Lo recomiendo. Sin embargo, me quita un poco la alegría de bloguear cuando miro mis estadisticas y veo que hay alguien que todos los días llega a mi blog porque busca en Google "cómo violar a una mujer".
Aparentemente a un niño de Kansas, no le gusta estudiar el castellano.