No sé por qué me sigue sorprendiendo esta historia. Creces con la idea de que los los médicos, los curas y los periodistas tienen el derecho de proteger la identidad de las personas que comparten información con ellos.

Es una broma. Y el cerdo de Rove intocable.

De Europa Press:

EEUU.- Una periodista del 'New York Times' lleva 5 semanas en prisión por no prestar testimonio en un caso sobre la CIA
ALEXANDRIA (EUROPA PRESS), 2 (AP)

Cuando llega agosto a Washington, sus habitantes prefieren permanecer en sus casas para evitar el húmedo calor del verano. Pero después de casi un mes en prisión, la periodista del diario 'The New York Times' Judith Miller dice que lo que más anhela es estar al aire libre.

"Ella bromeó con que ese húmedo, pantanoso aire de Washington huele muy dulce", en el par de ocasiones en que se le permitió salir a exteriores en el Centro de Detención de Alexandria, dijo Jill Abramson, directora gerente del rotativo, que visitó a Miller la semana pasada.

Miller fue llevada a prisión el 6 de julio por negarse a prestar testimonio ante el jurado que investiga el caso de la filtración de la identidad de una agente encubierta de la CIA, Valerie Plame.

La fiscalía ordenó a Miller divulgar con quiénes había hablado cuando buscaba información sobre la agente. Un fiscal especial trata de determinar si algún funcionario del Gobierno ofreció los datos sobre la identidad de Plame. Revelar la identidad de un agente encubierto es un delito federal.

La periodista es una de las 475 personas detenidas en la prisión de Alexandria. Entre ellas hay algunos de los más famosos sospechosos de espionaje y terrorismo.

Zacarias Moussaoui, la única persona acusada de estar vinculada con los ataques del 11 de septiembre de 2001, ha estado en esta cárcel durante más de tres años. Al detenido se le permitió que utilizase seis cuartos, para poder alojar una enorme cantidad de documentos que piensa presentar en el año 2006, cuando se inicie su proceso en una corte federal.

También en la cárcel de Alexandria está Ahmed Omar Abu Ali, acusado de ser miembro de la red terrorista Al Qaeda y de participar en un complot para asesinar al presidente George W. Bush. Entre los antiguos presos se hallaba el ex agente del FBI Robert Hanssen, que entregó secretos a los soviéticos durante dos décadas, y el "talibán estadounidense", John Walker Lindh, capturado en un campo de batalla en Afganistán en 2001.